jueves, 2 de julio de 2009

El viejo truco

Hay un recurso de los guionistas hollywoodenses que ya me tiene cansado. Sépanlo los que leen este blog allá en Los Angeles. Es ese de que, si se le habla desde el sentimiento a una máquina, o a alguien a quien le lavaron el cerebro, éste reacciona y modifica su conducta. Veamos algunos ejemplos para que quede más claro.


Hellboy:



Tuve la desgracia de verla hace algún tiempo. El tipo es un diablo reconvertido en héroe, pero su función original es desatar el apocalipsis y acabar con este mundo (como si se fuera a perder mucho). Cuando está a punto de terminar con la tarea, obligado por el malo de la película (Rasputín), uno de sus amigotes le tira un rosario (o un newell's, o una cruz, no sé, no soy religioso), le dice algo así como "recuerda quién eres", y ahí se detiene.


El Auto Fantástico:





El capítulo quedó tatuado en mi memoria. Alguien reprograma a Kitt, que se vuelve malo. Cerca del final del capítulo, después de que el auto atropelló a algunas viejas, robó un banco y votó a De Narváez, está por pasarle por arriba a David Hasselhoff y salvarnos de Baywatch. Sin embargo, Michael Knight (era el nombre del personaje), le recuerda al coche (sí, le habla al auto) todo lo que vivieron juntos, le dice que siempre lo cuidó poniéndole Fangio XXI, y KITT recupera la memoria y vuelve a ser bueno.

Los Simpsons:



El perro, Ayudante de Santa o Huesos, según el capítulo, es entrenado por Burns para hacerse guardián. Bart se cuela en la mansión y el ex galgo de carreras no lo reconoce y está dispuesto a atacarlo. Pero el mayor de los hijos de Homero y Marge lo llama "amigo" y no sé qué más, el can hace memoria de los juegos compartidos con el pibe, y en lugar de tirársele encima para descuartizarlo, le termina pasando la lengua y deja su carrera de vigilante.


La Pistola Desnuda:



A la viuda de Elvis le dieron una pastilla y la programaron para matar a Leslie Nielsen. Al accionarse el mecanismo, Priscilla toma una ametralladora y empieza a repetir "debo matar a Frank Drebin". El canoso le recuerda que la ama y que tienen que hacer 2 partes más de la película, la mina llora, se le cae el arma y tenemos el final feliz en la pantalla del estadio de béisbol. Se ríen del cliché, pero lo usan.

El Superagente 86:


El robot Jaime es construido por Kaos, la organización internacional del mal. Lo infiltran en Control y se hace amigo de Maxwell Smart y de la 99. Cuando los atrapa y le dan la orden de matarlos, Max le habla de la tía de Acapulco, Jaime llora y le termina disparando al que lo inventó. Un desagradecido.

¿A que viene todo ésto? El jueves de la semana pasada, estaba viendo a Del Potro contra Hewitt y se me cortó el cable. Le hablé al televisor, le recordé el momento en que lo elegí en Coto entre todos los demás televisores, las cenas en su compañía, y nada.


Después descubrí que tampoco tenía banda ancha. Le leí poemas al módem, le conté cómo todo era mejor ahora que me olvidé del dial up. Tal vez no usé las palabras justas. Aunque lo más probable es que las series y las películas me hayan mentido durante años.

4 comentarios:

=Jota= dijo...

Tengo una idea: no querés escribir en mdp??? Creo que con el título del blog (robado de Sasturain, lo admito) y tu talento nos podemos llenar de plata. Y de juicios.

dale?

=Jota= dijo...

Ah, me olvidaba... Recuerdo claramente los episodios de El Auto Fantástico, el Super Agente y Los Simpsons que relatás.

Pablo U dijo...

Buenísimo. En Terminator 3 también ocurre.

Marchante dijo...

así no llegas a los 100 años.
Necesitas back up al mundo o un bar cerca, ja je