miércoles, 1 de octubre de 2008

Necesito tiempo... ¿alguien tiene?



Hace casi un mes que no escribo nada en este blog. Antes que nada, quiero tranquilizar a la población. No me morí. La carrera hacia los 100 años todavía continúa. Simplemente, estuve ocupado en otros menesteres, como ver televisión, leer el diario, psicoanalizarme, comer, ver a mi familia, dormir, preparar la comida, lavar y secar platos, colgar la ropa, descolgarla, planificar una semana de vacaciones para fines de octubre, trabajar, y otras cosas que hace todo el mundo y que no vale la pena aclarar, pero que llevan tiempo. Sí, hablo de eso que estás pensando, pero no sólo de eso.


Viendo la larga lista, no sé cómo en algún momento pensé que iba a poder dedicarme a un blog. Un grave error de cálculo. Pero bueno, ya está. Ahora es tarde para arrepentirse. Nunca voy a ser tan famoso como Cumbio a este paso. Mirtha Legrand no me va a invitar a almorzar si tengo un blog que se actualiza una vez por mes. Deberé buscar otra manera.


A lo largo de estos días, se me ocurrieron algunos temas para escribir aquí, pero ninguno me pareció suficiente para justificar un post.


Había pensado en hacer una advertencia sobre la publicidad de Gatorade en la que un muchacho les canta dulcemente una canción infantil a un grupo de niños de jardín, pero resulta que jugando al fútbol es una mezcla entre José Luis Chilavert, Oscar Ruggeri, Roberto Pasucci, Blas Giunta y Osama Bin Laden. Para mí, un tipo así es un potencial pedófilo. Digo, yo no lo dejaría al cuidado de mi sobrina. ¿Y ud.?


La semana pasada creí importante avisar que hubo una protesta de los trabajadores de la televisión pidiendo aumentos de sueldos, con escraches en Telefé y el 13. Me parecía interesante escribirlo acá porque sabía que en ningún medio iba a hablarse del tema, por razones obvias. Pero como este no es un blog serio, lo descarté rápidamente.

De todas maneras, había pensado encarar el relato sobre la extrañeza que sentí al formar parte de esa protesta por algunas cuestiones como que algún señor del sindicato me indicara que cargue una caja con bombas de estruendo (lo cuál ya me hacía cómplice de eventuales destrozos); que me dieran una bandera del Sindicato de Televisión, siendo yo periodista; que me cruzara con un colorado grandote, de bigotes, que creo recordar como uno de los que fue al entrenamiento de San Lorenzo a putear a los jugadores después del recordado 1-7 con Boca, y que seguramente no trabaja en ningún canal de televisión. En fin, una de esas situaciones en las que cualquiera se pregunta "¿cómo llegué acá?".

No sé si había pensado en algún otro asunto para escribir. Seguramente sí, pero ya me olvidé. Y, la verdad, ahora no tengo tiempo para seguir, porque acá donde me leen, estoy por dedicarme a tres de las tareas anteriormente mencionadas. Adivinen cuáles y se ganan una bandera del Sindicato Argentino de Televisión (sin el palo, porque no tenía dónde guardarlo).

7 comentarios:

Pablo U dijo...

Excelente regreso.
Si comieras con Mirtha Legrand, seguro te sentarían con Moyano, Barrionuevo y el hijo de Rucci.

Saludos.

Joel Kotlar dijo...

¡Viva Perón!

AYE dijo...

Con todo lo que hiciste en este tiempo lo que me pregunto es si realmente creés que así vas a llegar a los 100.

Joel Kotlar dijo...

La verdad, nunca creí poder llegar a los 100. Con arrimarme me conformo.

Ignacio dijo...

Estimado Kotlar, si te invita la Sra. Legrand te harás famoso; ergo, el gran público sabrá que pretendés llegar a la centuria; ergo, saldrás en tapas de diarios, las revistas te harán notas, la TV farandulesca te perseguirá; ergo, no faltará el dañino social que pretenda, con un magnicidio, truncar tu objetivo; ergo, tendrás que pasar a vivir con custodia permanente en algún sitio secreto y con identidad cambiada; ergo, si llegamos lúcidos al 21/04/2075, ese día (y desde mucho antes en realidad) no podremos saber si pudiste cumplir tu centenario.
Saludos internacionales desde la "Linda", en donde no hay delivery kosher.

Joel Kotlar dijo...

Confío en que mi fama sea efímera, como la de mi hermano, alguna vez conocido como el "hombre de hielo" y actualmente con poco lugar en los medios (escribe en clarin.com y Pancho Ibáñez no lo sabe).

Pablo U dijo...

No sé si llegarás a los cien años, pero este blog no llegó ni a los cien días... ¡un poco de voluntad viejo!

Saludos