viernes, 22 de enero de 2010

Videíto

Algunas aclaraciones sobre este video. No es una remake de "Alien el octavo pasajero", en aquella escena en la que el alegre bichito sale de la panza de un tipo y se pone a bailar (perdón, yo sólo vi la versión de Mel Brooks, pero la otra no debe ser muy diferente).




Tampoco se trata de mi panza después de un concurso de "Chile picante" como el que hizo alucinar a Homero en el capítulo "The Mysterious Voyage of Homer", uno de los más originales de los Simpsons (y si no es original, no sé parodia de qué es).




Y tampoco es la danza del vientre de Juan de la Cruz Fairuz (odalisca, ex futbolista, DT y participante en la represión ilegal).

Se trata de una ecografía 4D en la que no estuvo permitido el ingreso de cámaras. ¿Cuándo nos van a dejar de secuestrar las imágenes, señora presidenta?



Aclaración: si ud. tiene algún problema para visualizar el video, puede intentar en http://www.youtube.com/watch?v=Ekr_rG5JWEg, donde va a seguir teniendo problemas.

miércoles, 13 de enero de 2010

Epitafio

Aunque deberían faltar 66 años para que lleguemos a ésto, no está mal aprovechar la escasa lucidez actual (si así estamos a los 34, no me quiero imaginar a los 100) para ir pensando en una frase para la posteridad. Igual, no es definitiva. Y, aclaro, no debe ser utilizada si algo me sucediera antes del 21/04/2075 (Dios no lo permita).




jueves, 3 de diciembre de 2009

Educando a Gabi


Este blog no sólo hace reír. También informa. Yo, por ejemplo, me anoticié recién, mirando el ángulo superior derecho de la pantalla (donde los arqueros no llegan) de que faltan menos de 100 días para el nacimiento de mi hija. Y, con la cuenta regresiva avanzando rápidamente, llegó el momento de establecer algunos conceptos sobre la educación que va a recibir la niña.

La primera decisión es que no se le pincharán las orejas para que use aritos

Si quiere, cuando sea grande, que se someta al dolor en forma consciente. Lo mismo con las vacunas. Si a los 10 años me dice "papá, quiero estar a salvo de la polio", vamos a que se aplique la BCG con todo gusto. Y si me dice que para eso deberían darle la Sabín, que respete a su padre, caramba. Sin respeto, esta sociedad se va al tacho.



Un tema espinoso: el equipo de fútbol

En este punto, a diferencia del anterior, la nena no tiene nada que decidir. La primera condición es que debe aborrecer al club que fue expulsado de Villa Crespo en 1944 y que actualmente tiene su estadio en San Martín (más pistas: empieza con C y jugó en la "C"). Y si a los 15 años aparece con un novio de ese equipo, puede ir armando la valija... Y lo mismo si el novio es de otro club, ¿que tiene que andar noviando a los 15?


Después, la madre es de Boca pero puede estar mirando Utilísima en plena final de la Copa Libertadores. El padre (estoy hablando de mí, creo) simpatiza con River, aunque es de público conocimiento que Atlanta tiene un lugar más importante.

Gabi, desde adentro de la panza, debutó en la cancha en una caída del equipo Bohemio contra Villa San Carlos. Cuando la creíamos perdida, un par de meses después, revirtió la tendencia. Ya con los ojos abiertos para percibir la luz que emana el "Mágico" González con la 10 en la espalda, vio al equipo jugar sorprendentemente bien (con Atlanta, estas dos palabras siempre van unidas) y derrotar a Armenio por 3 a 0. No la voy a obligar a nada, pero uno de sus primeros atuendos ya está listo.







Igual, nada de que entre a la cancha en brazos de un jugador. En todo caso, que la lleve Llinás, que es el arquero y se supone que debería agarrarla con seguridad, como si fuera un ollazo en el minuto 90. Bah... mejor no arriesgar.


La famosa estimulación
Hay padres que les hacen oír a Mozart a los bebés desde que están adentro de la panza. Supuestamente, así salen más inteligentes y no se dedican al periodismo deportivo. Con mi mujer, estamos a favor de que escuche música desde ahora, pero con temática infantil. Silvio Rodríguez, Serrat... Y esa de Drexler que habla claramente de la nena que llora pidiendo la mamadera. La que dice "tanta lágrima, tanta lágrima, y yo soy un vaso vacío. Oigo una voz que me llama, casi un suspiro: mema, mema, mema...".
Hay otras formas de estimulación un poco más polémicas, con efedrina y esas cosas, pero yo no coincido.



Esto por ahora. Pero quedan casi 100 días para seguir planificando.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Lo que viene, lo que viene...


Como se podrán imaginar, recibí una avalancha de respuestas haciendo elucubraciones acerca del motivo de la nueva cuenta regresiva. Todas equivocadas, por supuesto.


No se trata de mi próximo cumpleaños: no me conformo con 35 años en lugar de 100.


No indica la fecha estimada del próximo gol de Atlanta: con nuevo DT, el equipo volvió a atacar y a convertir. Y dejó de defender y de empatar para comenzar a perder.


No es la cuenta regresiva hacia el Mundial de Sudáfrica: tampoco indica cuándo debemos dejar de mamarla. Diego dijo que sigamos y todavía no dio una contraorden.


No marca la fecha del próximo post de este blog: fue la respuesta mayoritaria, ante la demora en la publicación de algo nuevo. Si son ansiosos, pregúntenle al Sr. Maradona qué pueden hacer mientras tanto.


Si alguno se molestó en hacer los cálculos, el día final de la cuenta regresiva es el 12 de marzo. ¿Comienza un nuevo ciclo lectivo y voy a completar la primaria por no haber aprobado actividades prácticas de 3er. grado? No, no es eso (aunque al día de hoy no podría sacarme un mísero 4 en esa materia ni en dibujo).


El 12 de marzo, seguramente, no va a pasar nada. Lo más probable es que ocurra unos días antes o unos después. Nos estamos preparando. El tiempo está a favor de los pequeños.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Nueva cuenta regresiva


Se añadió al blog una nueva cuenta regresiva. Próximamente se explicará qué debería suceder cuando llegue a cero, aunque para entretenerse pueden ir sacando la cuenta de en qué día terminará. El que acierte se queda con mi auto y mi piso en Libertador.


Aclaración para ser leída rápidamente como en las publicidades de la radio: el señor Kotlar no tiene auto ni piso en Libertador. El que acierte no se gana nada y sólo por participar deberá abonar un 0,1% del valor de un 0 km. (digamos un Peugeot 206) y el 0,05% de un piso en Libertador (del lado de Capital). Sin obligación de compra.

jueves, 2 de julio de 2009

El viejo truco

Hay un recurso de los guionistas hollywoodenses que ya me tiene cansado. Sépanlo los que leen este blog allá en Los Angeles. Es ese de que, si se le habla desde el sentimiento a una máquina, o a alguien a quien le lavaron el cerebro, éste reacciona y modifica su conducta. Veamos algunos ejemplos para que quede más claro.


Hellboy:



Tuve la desgracia de verla hace algún tiempo. El tipo es un diablo reconvertido en héroe, pero su función original es desatar el apocalipsis y acabar con este mundo (como si se fuera a perder mucho). Cuando está a punto de terminar con la tarea, obligado por el malo de la película (Rasputín), uno de sus amigotes le tira un rosario (o un newell's, o una cruz, no sé, no soy religioso), le dice algo así como "recuerda quién eres", y ahí se detiene.


El Auto Fantástico:





El capítulo quedó tatuado en mi memoria. Alguien reprograma a Kitt, que se vuelve malo. Cerca del final del capítulo, después de que el auto atropelló a algunas viejas, robó un banco y votó a De Narváez, está por pasarle por arriba a David Hasselhoff y salvarnos de Baywatch. Sin embargo, Michael Knight (era el nombre del personaje), le recuerda al coche (sí, le habla al auto) todo lo que vivieron juntos, le dice que siempre lo cuidó poniéndole Fangio XXI, y KITT recupera la memoria y vuelve a ser bueno.

Los Simpsons:



El perro, Ayudante de Santa o Huesos, según el capítulo, es entrenado por Burns para hacerse guardián. Bart se cuela en la mansión y el ex galgo de carreras no lo reconoce y está dispuesto a atacarlo. Pero el mayor de los hijos de Homero y Marge lo llama "amigo" y no sé qué más, el can hace memoria de los juegos compartidos con el pibe, y en lugar de tirársele encima para descuartizarlo, le termina pasando la lengua y deja su carrera de vigilante.


La Pistola Desnuda:



A la viuda de Elvis le dieron una pastilla y la programaron para matar a Leslie Nielsen. Al accionarse el mecanismo, Priscilla toma una ametralladora y empieza a repetir "debo matar a Frank Drebin". El canoso le recuerda que la ama y que tienen que hacer 2 partes más de la película, la mina llora, se le cae el arma y tenemos el final feliz en la pantalla del estadio de béisbol. Se ríen del cliché, pero lo usan.

El Superagente 86:


El robot Jaime es construido por Kaos, la organización internacional del mal. Lo infiltran en Control y se hace amigo de Maxwell Smart y de la 99. Cuando los atrapa y le dan la orden de matarlos, Max le habla de la tía de Acapulco, Jaime llora y le termina disparando al que lo inventó. Un desagradecido.

¿A que viene todo ésto? El jueves de la semana pasada, estaba viendo a Del Potro contra Hewitt y se me cortó el cable. Le hablé al televisor, le recordé el momento en que lo elegí en Coto entre todos los demás televisores, las cenas en su compañía, y nada.


Después descubrí que tampoco tenía banda ancha. Le leí poemas al módem, le conté cómo todo era mejor ahora que me olvidé del dial up. Tal vez no usé las palabras justas. Aunque lo más probable es que las series y las películas me hayan mentido durante años.

viernes, 15 de mayo de 2009

Mis vacaciones en fotos

Como adelanté en el post anterior, me fui de vacaciones. Estuve en Brasil. Como se suele decir, la onda de la gente es espectacular. Llevaba unos días en Buzios y me hicieron una placa porque les caí simpático. Me suele pasar, despierto eso en la gente.



Las mujeres también son muy agradables, aunque ésta de la foto se mostró un poco fría.


En Río de Janeiro, me paseé por todos lados con la camiseta del más grande...



...pero en el Cristo usé la de Atlanta.
Mi estampa de crack con la pelota al pie, en pleno Maracaná, conquistó a los brasileños, que hace rato no tienen un jugador como la gente.




Por eso, decidieron poner una placa con mi nombre y mis pies grabados en el Hall de la Fama del estadio. Tenían que sacar uno, me dieron a elegir y yo les dije: "les jodería borrar a éste":




"Nenhum problema. Vocé e un craque melhor que ele", me respondieron. Así que puse mis pies y mi nombre quedó para siempre junto al de fenómenos como Rivelino, Sócrates y Fabián Castro.



En resumen, unas vacaciones inolvidables.